El fútbol y sus vivencias (relatos,anécdotas,etc...)

El fútbol visto por Galeano (escritor uruguayo)

La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber.A medida que el deporte se ha hecho industria,ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.En este mundo de principios de siglo,el fútbol profecional condena  lo que es inútil,y es inútil lo que no es rentable.A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre sea niño por un rato,jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana:bailarín de danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda,jugando sin saber que juega,sin motivo y sin reloj y sin juez.El juego se ha convertido en espectáculo,con pocos protagonistas y muchos espectadores,fútbol para mirar,y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo,que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue.La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza,que renuncia  a la alegría,atrofia la fantacía y prohíbe la osadía.

Por suerte todavía aparece en las canchas,aunque sea muy de vez en cuando,algún descarado cara sucia que se sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival,y al juez,y al público de tribunas,por el puro goze del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.             

                                         E.Galeano (del libro:"El fútbol a sol y sombra")

La celeste y el gol

La chilena

Obdulio "El grande"

Obdulio Varela

Yo era chiquilín y futbolero,y como todos los uruguayos estaba prendido a la radio,escuchando la final de la Cop del Mundo.Cuando la voz de Carlos Solé me transmitió la triste noticia del gol brasileño,se me cayó el alma al piso.Entonces recurrí al más poderoso de mis amigos.Prometí a Dios una cantidad de sacrificios a cambio de que El se apareciera en Maracaná y diera vuelta el partido.

Nunca conseguí recordar las muchas cosas que había prometido,y por eso nunca pude cumplirlas.Además,la victoria de Uruguay ante la mayor multitud jamás reunida en un partido de fútbol había sido sin duda un milagro,pero el milagro había sido más bien obra de un mortal de carne y hueso llamado Obdulio Varela.Obdulio había enfriado el partido,cuando se nos venía encima una avalancha,y después se había echado el cuadro entero al hombro y a puro coraje había empujado contra viento y marea.Al fin de aquella jornada,los periodistas acosaron al héroe.Y él no se golpeó el pecho proclamando que somos los mejores y no hay quien pueda con la garra charrúa:-fue casualidad-murmuró Obdulio,meneando la cabeza.Y cuando quisieron fotografiarlo,se puso de espaldas.Pasó esa noche bebiendo cerveza,de bar en bar,abrazando a los vencidos,en los mostradores de Río de Janeiro.Los brasileños lloraban.Nadie lo reconoció.Al día siguiente,huyó del gentío que lo esperaba en el aeropuerto de Montevideo,donde su nombre brillaba en un enorme letrero luminoso.En medio de la euforia,se escabulló disfrazado de Humphrey Bogart,con un sombrero metido hasta la naríz y un impermeable  de solapas levantadas.

En recompensa por la azaña,los dirigentes del fútbol uruguayo se otorgaron a sí mismos medallas de oro.A los jugadores les dieron medallas de plata y algún dinero.El premio que recibió Obdulio le alcanzó para comprar un Ford del año 31,que fue robado a la semana.

                   Eduardo Galeano de "EL fútbol a sol y sombra"

Un esquisito jugador de fútbol

Schiafino

1950 (Maracaná)

2 a 1 de Uruguay a Brasil (Maracaná)

Nacía la televisión en colores,las computadoras hacían mil sumas por segundo,Mailyn Monroe asomaba en Hollywood.Una película de Buñel,"los olvidados",se imponía en Cannes.El automóvil de Fangio triunfaba en en Francia.Russell ganaba el Nobel.Neruda publicaba su Canto General y aparecían las primeras ediciones de La Vida breve,de Onetti,y de El laberinto de la soledad,de Octavio Paz.Albizu Campos,que mucho había luchado por la independencia de Puerto Rico,era condenado en Estados Unidos a  setenta y nueve años de prisión.Un delator entregaba a Salvatore Giuliano,el legendario bandido del sur de Italia,que caía acribillado por la policía.En China,el gobierno de Mao daba sus primeros pasos prohibiendo la poligamia y la venta de niños.Las tropas norteamericanas entraban a sangre y fuego en la península de Corea,envueltas en la bandera de las Naciones Unidas,mientras los jugadores de fútbol aterrizaban en Río de Janeiro para disputar la cuarta Copa Rimet,después del largo paréntesis de los años de la guerra mundial.Siete países americanos y seis naciones europeas,recién surgidas de los escombros,participaron en el torneo brasileño del 50.La FIFA prohibió que gugara Alemania.Por primera vez,Inglaterra se hizo presente en el campeonato mundial.Hasta entonces,los ingleses no habían creído que tales escaramuzas fueran dignas de sus desvelos.El combinado inglés cayó derrotado por Estados Unidos,créase o no,y el gol de la victoria norteamericana no fue obra del General Washington sino de un centrodelantero haitiano y negro llamado Larry Gaetjens.Brasil y Uruguay disputaron la final en Maracaná.El dueño de casa estrenaba el estadio más grande do mundo.Brasil era una fija,la final era una fiesta.Los jugadores brasileños,que venían aplastando a todos sus rivales de goleada en goleada,recibieron,en la víspera,relojes de oro que al dorso decían:Para los campeones del mundo...Las primeras páginas de los diarios se habían impreso por anticipado,ya estaba armado el inmenso carruaje de carnaval que iba a encabezar los festejos,ya se había vendido medio millón de camisetas con grandes letreros que celebraban la victoria inevitable.

Cuando el brasileño Friaca convirtió el primer gol,un trueno de docientos mil gritos y muchos cohetes sacudió al monumental estadio.Pero después Schiaffino clavó el gol del empate y un tiro cruzado de Ghiggia otorgó el campeonato a Uruguay,que acabó ganando 2 a 1.Cuando llegó el gol de Ghiggia,estalló el silencio de Maracaná,el más estrepitoso silencio de la historia del fútbol,y Ary Barroso,el músico autor de Acuarela do Brasil,que estaba trasmitiendo el partido a todo el país,decidió abandonar para siempre el oficio de relator de fútbol.

Después del pitazo final,los comentaristas brasileños definieron la derrota como la peor tragedia de la historia de Brasil.Jules Rimet deambulaba por el campo,perdido,abrazado a la copa que llevaba su nombre:-Me encontré solo,con la copa en mis brazos y sin saber qué hacer.Terminé por descubrir al capitán uruguayo,Obdulio Varela,y se la entregué casi a escondidas.Le estreché la mano sin decir ni una palabra.

En el bolsillo,Rimet tenía el discurso que había escrito en homenaje al campeón brasileño.Uruguay se había impuesto limpiamente:la selección uruguaya cometió 11 faltas y la brasileña 21.El tercer puesto fue para Suecia.El cuarto,para España.El brasileño Ademir encabezó la tabla de goleadores,con nueve tantos,seguido por el uruguayo Schiaffino,con seis,y el español Zarra,con cinco.

Magistral atajada
imagen del logo 1er Mundial 1930
Uruguay vs Argentina 1930
Estadio Centenario (Uruguay)
equipo uruguayo 1950

Diego Forlán de "Cachavacha" a "Pichinchi"

La mano de Dios...

Anécdota Jocosa Parte 1ª

Mi primera experiencia valedera como entrenador la hice en Montevideo.¿Se imaginan un entrenador con poca experiencia y del campo en la capital del país? Bueno,así...medio desamparado,como se acostumbrava a viajar en ese entonces,llegué a Montevideo.Casi me muero cuando reparo que el presidente del equipo (?) había enviado una limousine para que me trasladara a su "palacio".Entré,me miró de arriba abajo,tocó un timbre y me presentó a un  tipo que,de ahi en más,se transformó en mi guia.Mi valet...Pero hizo algo más:llamó a un peluquero,,a un sastre,y en menos de una hora me convirtió en otro hombre.Después me acompañó al estadio donde estaba entrenando el equipo y me dijo:"¡Eche a uno!"-yo no entendía nada-.

Miraba a los jugadores y pensaba:¿Cómo voy a echar a uno si no conozco a nadie? Al ratito volvió a la carga:"¿Y..ya eligió?"

Le pedí plazo hasta el día siguiente y aceptó.Yo miraba y miraba.Había un gordito y pensé:¡Pobre tipo! ¡Es calamitoso!

Me quise asegurar,lo llevé aparte y le tiré unas pelotas,mientras lo obserbava,por las dudas no fuese un fenómeno.Cuando estube seguro,convencido de que no lo era,me dije:¡Ya está! ¡Este es el...

Al día siguiente el presidente llegó al estadio y me dijo solamente:¿Y?

Yo le respondí:¡Eché a ése! y señalé al gordito...El presidente tragó saliva,a punto de tragarse hasta el habano y contestó:Ese...es mi hijo!

 

 

Deporte en el recuerdo (Uruguay campeón del 1924,1928,1930 y 1950

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Las boinas famosas en el fútbol

Las boinas famosas

La boina,prenda actualmente desterrada de nuestras canchas,por lo menos del fútbol profecional,llenó toda una época dentro del fútbol uruguayo.Tanto que para algunos jugadores fue tan parte del equipo como el pantalón o la casaquilla,llegando,en el caso cumbre,a tomar ribetes de oráculo milagroso del que dependía la eficacia de su poseedor.No llegó la boina por generación espontánea a cubrír la cabeza de tanto futbolista famoso;tuvo toda una gama de antecesores que fueron desde el casquete inglés al sombrero de género o a la gorra tejida a mano.Muchos fueron los que usaron los citados adminículos;unos por razones puramente estéticas,otros para cubrir calvicies prematuras,algunos para disimular peladas surgidas de una promesa.Los hubo que fueron circunstanciales adeptos a la extraña logia,como también existieron aquellos que desde su surgimiento a su retiro fueron fieles a ella,ocupando las más altas jerarquías dentro de la orden de los "emboinados".Unos y otros son historia.Una historia que procuraré resumir en beneficio de los recién llegados a las cosas del fútbol,así como acercarle a los viejos aficionados algún recuerdo grato o,aunque más no fuese,la oportunidad para que diga:"mirá este,se olvidó de Fulano"...

Cuando los ingleses locos hacían sus diabluras por Punta Carretas o La Blanqueada,sin soñar que estaban echando las bases mismas del fútbol que más títulos conquistaría en el mundo,estaban,también,anotándose entre los precursores de la cabeza cubierta.En efecto,la gran mayoría calzaba en  su cabeza un diminuto casquete-con o sin visera-de los más diversos colores;tan así que en una vieja foto pueden contarse trece jugadores entre los veinidos con dicho adminículo.Dejaré atrás algunas anécdotas para pasar de lleno a los grandes sacerdotes de la boina.La década del 30,con extención hasta el 40,es la más proficua productora de emboinados;es la etapa de auge de la cofradía,quizás como derivación de la costumbre de calzar sombrero.

En la formación del Peñarol del 36,campeón uruguayo,aparecía uno de los supremos sacerdotes emboinados:Severino Varela,ingresando a Peñarol el año anterior luego de desatar una tremenda polémica cuando solicitó el pase desde River Plate de Uruguay,siendo menor de edad.Ya en esa época Severino  calzaba boina,pero no la blanca que lo hiciera famoso en el Boca Juniors de Buenos Aires,sino una de color azul marino.Más adelante aparecería en su cabeza,durante su pasaje por Argentina-en Boca-la denominada "boina fantsma".Boina ligada a históricos acontecimientos del club de La Ribera,con la que Severino marcara goles de antología como el señalado a Grisetti luego de lanzarse hacia atrás,como acostado en el aire,para desde esa dificilísima ubicación aplicar un frentazo demoledor,que se metió contra el poste derecho del arquero de River Plate.A no olvidar que las pelotas de esa época,cocidas a mano,pesaban 2 kilos.Dicha boina fue denominada por el hincha boquense como "talisman"de la buena suerte y que,en su momento,desató una de las más grandes preocupaciones populares.En efecto,un fanático ingresó a la cancha y arrebató el preciado trofeo.Severino-cabalista o hábil para alimentar los sentimientos de la parcialidad-pidió que se la devolvieran,ya que era su amuleto de la buena suerte;se formó todo un movimiento nacional y en pocas horas la "boina fantasma" apareció,estando así de nuevo en su poder.

Sin dejar de reconocer la infinidad de "emboinados" de esas épocas gloriosas del balompié,daremos paso a las más conocidas por la masa popular futbolera.Por ejemplo el último y recordado jugador que usó boina fue el inolvidable y circuntancial adepto Ernesto Vidal;había hecho una promesa y se rapó a cero;cuando debió jugar el primer partido ingresó a la cancha con una boina bien calzada;a la tribuna le extrañó un cambio que no se explicaba hasta que Omar Míguez,durante el desarrollo del partido,pasó a su lado y se la quitó arrojándola lejos;la hinchada tuvo respuesta más que risueña a su interrogante...esto ocurría en los años del Peñarol del 49,donde el zaguero paraguayo Enrique Hugo,el hombre de los saltos inverosímiles,usara también una boina,pero de color azul obscuro.Y dejando para el final y,haciéndole merecida justicia,que merece al fútbol habilidoso e inteligente de Ramón Cantú."La bordadora Ramplense",siempre tocado por detyonante boina roja,no sólo hacía cosas lindas para la tribuna sino también útiles para su equipo;sin embargo,port esos misterios impenetrables del fútbol,nunca fue selecionado en una época donde tanto mediocre pudo darse el lujo de decir "yo vestí la celeste".Cantú fue el último boina roja de nuestro fútbol,continuando una línea que ha popularizado el malogrado brasileño Cardeal que trajera el club Nacional.De los últimos recordamos también a uno que usó boina blanca durante un par de temporadas de su carrera,se trata de Domingo Pérez,que con el adminículo se consagró vice-campeón uruguayo con el Rampla Juniors.Para darle tiempo a esta página gloriosa de los "emboinados en el fútbol",no resistí la tentación de formar una selección de "emboinados".(Obviamente,con base de datos históricos),haciendo abstracción de épocas;veamos qué equipo saldría:Ballesteros,Prado y Domingos da Guía;Andrade,Zibechi y R.Rodriguez;Luis E.Castro,Severino Varela,Petrone,Porta e Ithurbide."Pavadita de equipo",como diría Mafalda...

A Pavoni el,"Pato" Pastoriza,le pintaba la cabeza con un corcho de negro para disimular sus peladas ante las camaras...

Cuando todavía el Chivo Pavoni no lucía su cabellera entretejida,cada vez que se televisaba un partido de Independiente Fútbol Club,junto con Perico Raimondo,le pedían auxilio al ingenio de Pastoriza.Y el Pato,con un corcho quemado,le pintaba la cabeza de negro para disimular sus peladas ante las cámaras...

Carlos Bueno (Peñarol de Uruguay)